Pero los Persas no eran precisamente tontos, y cuando los soldados Romanos entraron en el túnel, prendieron fuego a una masa compuesta de betún y de azufre, creando una nube tóxica en el interior del túnel que acabó con la vida de los soldados en cuestión de minutos. Simon James, el arqueólogo estadounidense que dirige la excavación, ha señalado que para que un grupo de soldados romanos muriera al unísono en un espacio de esas características fue necesario que o bien los persas fueran unos superhombres o emplearon un realmente letal.
Tras estos sucesos, la ciudad fue conquistada por los Persas, y la mayoría de su población asesinada o llevada a Persia como esclavos.
Dura-Europos, situada en las orillas del río Eufrates, fue conquistada por los romanos, que construyeron allí una. Hacia el 256, la ciudad fue sitiada por las tropas del Imperio persa, bajo la dinastía sasánida (226-651). Ningún texto antiguo relata el enfrentamiento, del que hoy en día se tiene constancia gracias a las excavaciones arqueológicas, iniciadas en los años 20.
No hay comentarios:
Publicar un comentario